domingo 5 de octubre de 2008

Luz de gas




El profesor homosexual de "Little Miss Sunshine" es para mí un referente. Un modelo. No sé a que viene, pero es así.
Da gustito, mucho. Se siente un enorme placer cuando tus convicciones se ven reafirmadas. Durante años la gente me ha dicho que es un rasgo de inmadurez pensar que en el mundo existen dos bandos, un síntoma de simpleza. Tantísimas veces me han hecho plantearme si estaría estoy loco, si no sería capaz de ver las cosas desde la perspectiva de la de la cabalidad. Me han llamado poco objetivo, radical, idiota, me han arrojado a la cara sus “ya madurarás”, sus "eres un paranoico". Hablan riéndose de teorías de la conspiración, de fobias, de falta de rigor.
Idiota. Soy idiota.
Casi. Por un momento, he estado a punto de creerme todas las gilipolleces que me dicen a diario. Se mofan cuando opinas y te hacen creer que debes moderarte, que algo o alguien te ha “comido el coco”.
Incluso, siendo sincero conmigo mismo, hacía tiempo que no escuchaba el discursito. Y es que, un poco, me daba vergüenza defender mis creencias en un mundo de "adultos". En una sociedad civilizada, que "es laúnica forma de que el mundo funcione, o por lo menos la mejor" -estoy seguro de que en los telediarios de cualquier país del planeta sea cual sea su forma de gobierno repiten el mismo slogan. De hecho, probablemente esa sencilla forma ha sido la que se ha empleado desde el principio de los tiempos para salvaguardar el "orden"-. Borregos.
“El que pienso soy yo, imbéciles!, a vosotros es a los que os ha reblandecido la neurona tanto telediario de Antena 3”, me entran ganas de gritar por la ventana, después de una sonora carcajada en plan Pierre Nodoyuna –no confundir con Patán que no era tan malvado, tenía la propiedad de que cada vez que se reía yo me descojonaba-.
Volví a casa satisfecho, sabiendo de qué lado estoy y teniendo claro de cuál tengo que estar. Porque como dijo en su día Kevin Spacey, acerca de un tal Keyser Soze: “El mayor triunfo del diablo es haberle hecho creer al mundo que no existe”. Por cierto, si queréis tener un poco más claro que los vigilantes deberían ser vigilados. O que a los retrasados mentales no se les debería permitir llevar pistola y ser los responsables de ejecutar la función coercitiva estatal, leed el sitito al que yo he llegado casualmente.
Lo primero que sufrí cuando escudriñé uniendo letras fue un repentino ataque de risa. Después me acordé de las Des+karadas, que los llaman por su nombre.

Que se fie el que quiera, a mí no me la cuelan. Adiós.

martes 30 de septiembre de 2008

El canto del gallo


He dejado de fumar. Bueno, me fumo dos al día. Desde hace ya casi una semana. A ver en qué acaba esto.
Tengo una amiga –parece que todos mis textos empiezan igual últimamente- que se ríe mucho con el blog de un tío que critica Gran Hermano. Ella es así.
Yo no es que esté en contra de la telebasura, ni que sea un activista pro cultura, pero no veo GH. Es que no me gusta. No me divierte. Pero ayer, después del fútbol lo puse un rato. No voy a decir que me impactó, porque no soy fácil de impresionar, pero sí me dio qué pensar –y algo de vergüenza ajena también-. Resulta que meten a no sé cuantas personas en una casa enorme –diez o así serán – y les hacen pasar pruebas que a la presentadora le hacen mucha gracia y a algunos televidentes supongo que también –lo cuál demuestra el nivel intelectual de la opinión pública española- para poder comer y eso.

Resulta que la enana –porque hay una enana en la casa ésa metida-, dijo ayer que se había enamorado de uno. Y que se veía con posibilidades. A ver, yo no soy un tío de ésos que van por la vida calificando una cosa u otra de “perversión sexual”. Pero el rollito “midget” –los que como yo seáis de moral distraída y tengáis Internet sabréis de qué hablo- les va a pocos, a poquísimos hombres. Y a ala gran mayoría de los que les gusta no lo reconocerían ante sus amigos, así que imaginaos ante el país entero. Pero bueno, supongo que la “maicromachín” -dicho esto símplemente como un sinónimo y para nada queriendo ser despectivo. De la misma forma que podría llmarle a un calvo "bombilla, cariñosamente- es mayorcita –supongo- y estará acostumbrada a tirarse sin red y ostiarse –buen simil circense, aunque esté mal que yo lo diga-. Al parecer la imprudencia del soñador no es negativa. Y todos somos un poco fan del que prefiere pedir disculpas a permiso. Pero en ocasiones colocan al de enfrente en un aprieto.

En fin, que por lo visto también hay una china. Que por cierto: qué buena está la china! Y a Mercedes Milá le hace una gracia de la ostia –ya había dicho antes que ésta tiene una tarita- que la china se acabe de enterar hoy de qué ruido hacen los gallos en España. Vamos a ver Mercedes, de verdad nadie te ha contado en tu larguísima existencia, y sí, lo digo por las arrugas, que las onomatopeyas animales son distintas en cada puto país del mundo? En Francia hacen “cot cot cot”, los gallos y en Inglaterra “woof woof” los perros, “meow” los gatos... etc. Y que esta tía gane lo que gana...

A última hora también he llegado a otra conclusión, sobre mujeres claro. Hay dos tipos de tías: Las que van a por lo que quieren y las que no. A mí me gustan las que no. Las que sí, se lían con un tío porque les parece atractivo o guapo o lo que sea. Las que no también. Las que sí, cuando descubren que ese tío además es inteligente, bueno, equilibrado y divertido, se enamoran de él e intentan conservarlo. Las que no, piensan que no está a su alcance y siguen adelante. No os parecen mucho más amables –del verbo amar, no de cordialidad- las segundas? .

Fin

domingo 28 de septiembre de 2008

Almondi gas?


Bueno, amigos teus eran todos. Todo o mundo che quería. A xente parábase na rúa para che dicir: ‘Ana, cántos anos tes?’. E ti, cunha sonrisa de paxariño erquías os dous dedos pra facer as monadas que sabías.’ Cómo che queríamos todos, Ana!

Pero unha noite estrelecida do verán fócheste para Santander. Os teus pais volvían á súa terra de orixe. Aquela noite choramos todos, pero iso máis vale non o lembrar. Cando subiches ó coche eu díxenlle á túa nai: "Que non se esqueza nunca de que é galega".
Eu non sei se te decatas de que es galega, nin sequera se sabes ben que é Galicia, ou como é. Agardo que podas volver axiña á vila onde naciches para pasear xuntos e ensinarche a fonte dos peixes que xa non bota auga, e o garda, o teu amigo, que aínda está na esquina un pouco máis vello, pero facendo sempre os mesmos xestos que tanto che divertían.
Mentres non volves, mándoche estes contos escritos na túa lingua, para que o escoitar estas palabras podas relembrar aquelas outras ditas por aquela vella campesiña que viña do dentista ‘ Ai, que nena tan bonita. Parece unha mazá!’
”.

No consigo imaginar lo que siente la señorita Lasquetty González-Pardo cuando relee estas líneas. Pero, desde 1979 a, mí me estrujan el corazón. Me lo encogen y me lo escurren. Dice una amiga mía que la distancia es una trampa de la mente y a mí me duele, pero tengo que rebatírselo. Porque si Ana, o tú, o él no estuvieseis lejos yo no estaría solo. Y eso se puede tocar.
Ayer me enteré de que se hizo maestra, me refiero a Ana. Le pega, la verdad. Corregir exámenes en una mesa camilla redonda, de las de brasero, pero sin él. Y tener una ventana desde la que mira por las tardes, al volver del “cole”. Una efigie de la cutrez que ha establecido el cine español para evocar melancolía. Me gustaría saber si al final se le olvidó de dónde venía.
“Alea jacta est”, pensó César frente al Rubicón. Es lo que nos toca rumiar a los que asumimos sin lloriqueos. Porque como dijo Martín –padre- “la patria es un invento”. Si “tu patria son tus amigos” a mí se me va a acabar pronto el localismo.
No quiero tener que imaginarme nada. Ni quiero aspirar. Pero sobre todo no quiero que te vayas.
Hoy, buscando, encontré un libro blanco, gastado, con una gallina azul en la tapa. Y me di cuenta de la diferencia entre el talento y la labia. El “Adiós muchachos” de ahora será el “Volver” de mañana. Sólo espero que la que vuelva siga siendo tanguera -de tango, no de tanga- y desequilibrada. Porque pobre de ti que vuelva otra.
Un abrazo compañera, huelga decir que te quiero. Lo que no sé si sabes es que eras la última que me quedaba.

viernes 26 de septiembre de 2008

La primera piedra / A primeira pedra


Buenas noches y digo noches por situaros. Porque resulta que la noche es el único instante en el que se me podría haber ocurrido empezar este camino -probablemente tortuoso- que pretende zanjar una búsqueda iniciada hace casi tres décadas.
Antes de nada me presentaré: soy gallego, por el momento no diré de dónde, no llego a los treinta años, y tengo un problema. Creo que de momento ésta es toda la información que revelaré. Lo que sí quiero que sepáis es que he pasado mi vida preguntándome, de una u otra forma, cuándo alcanzaría la felicidad, pero parece que a ésta le cuesta llegar, como a quien escala el Aconcagua a pulso. Trato de mantenerme cuerdo y a pesar de que la vida se empeña en volverme loco y repetirme a voces ‘¡estás solo, gilipollas, no hay más como tú!’, yo no le hago mucho caso, porque si la escuchase perdería la ilusión por continuar. Por eso busco, escudriño, para encontrar a otros que como yo estén solos. Mejor dicho a otra, que sea como yo, esté sola o no.

Desde hace un tiempo me resulta imposible dar con una mujer que me interese, con una de esas chicas a las que antaño me apetecía escuchar y conocer como si de ello dependiese el que el aire llegase a mis pulmones. Conocéis la sensación ¿verdad? te reaviva.

La idea de publicar mis anhelos surgió de una conversación con una gran amiga que, en principio, me instó a poner un anuncio en la prensa. El contacto diría algo así: "Chico de X años busca a chica de entre 23 y 32 que valga la pena". Parecía sencillo, ya me estaba relamiendo con sólo imaginar la cantidad de oportunidades que aquél pedazo de papel iba a brindarme. Pero no era tan fácil. "¿Y si la churri en cuestión resulta que, por poner un ejemplo, no me gusta?", le pregunté a mi amiga aún con la boca hecha agua. "Coño, pues acota, acota, pon límites", me contestó llena de razón. Vale, ya sé "'Se busca muchacha guapa e inteligente para chico prudente', la que sea lista se reirá y llamará". Pero ella dijo que no, que lo único que conseguiría con esa fórmula mía sería retar a las burras* y que llamasen en tropel - sus palabras exactas fueron "las burras te son muy así, ven un trapo y embisten"-. Me fié y cambié el discurso: "Busco chica guapa e inteligente (burras abstenerse), capaz de interesar". Pero volví a dar con el muro que imponía María -así se llama mi amiga- que me explicó que tampoco era cuestión de "ir por ahí faltándole a la peña". "Bueno, a ver, ahora sí que va: 'Si empleas la palabra joder más de 15 veces al día, estás buena, te dicen asiduamente que eres capaz de reflexionar y no has tenido que releer este anuncio para entenderlo llámame al: 98...'". "Tampoco Xoan, ésa no es la solución, aunque lo de decir joder está bien, ¿lo has hecho pensando en las cursis, no? Te veo rápido", me dijo. "Sí, claro, es que como me encuentre a otra atontada vestida de rosa me da un patatús", pensé y respondí. Luego ella empezó a preguntarse si la pinta no me importaba, que si para ella la estética era indispensable, que si no sé qué... Y me hizo replanteármelo todo otra vez. Total que al final el anuncio quedaba más o menos así: "Si eres guapa, sobre todo lista, dices la palabra joder más de 15 veces al día, eres capaz de entender este anuncio sin releerlo, nunca te pondrías unos pendientes de perlas o te maquillarías en exceso, jamás de los jamases usarías pantalones blancos apretados sin bolsillos detrás y con campana, nunca llevarías unas Art* o tendrías un novio con el pelo cortado a lo cenicero -si en algún momento te has replanteado alguna de las anteriores cuestiones deja de leer ya-, entonces llama al 98...", ¿cojonudo eh?. Pero María dijo que era demasiado largo y que mantenerlo en La Voz nos iba a costar una pasta. Entonces me sugirió la idea del blog, dijo que una argentina había hecho uno para buscar novio y se había hecho famosa y yo, una vez más, le hice caso.
No os equivoquéis lectores, no estoy deprimido, ni deprimido ni amargado, todo lo contrario, vivo expectante, con los ojos como platos, impaciente porque empiecen a pasar cosas. Ésta es la primera piedra para que eso suceda, para que todo empiece a rodar como es debido. Poneos cómodos, que creo que aquí comienza el espectáculo.





*Art: Botas para esquiar que "na Galiza tropical", los aborígenes llevan para andar por García Barbón, si cuadra.
*Burra: Dícese de la hembra del jumento. Calificativo aplicado a aquella persona del género femenino que se lo merezca.